Los habitantes de La Marina, propietarios de viviendas y así como amigos y simpatizantes de esta pedanía, queremos expresar nuestra preocupación y malestar ante el desarrollo urbanístico desenfrenado que el Ayuntamiento de Elche planea llevar a cabo.

De los cuatro sectores amenazados, ya se ha destruido irreversiblemente el sector MR 9, el más cercano al parque natural de las Salinas de Bon Mati, espacio de descanso de aves migratorias. Sin embargo las obras se encuentran paralizadas por carecer de estudio de impacto ambiental.

Este sector se encuentra dentro del perímetro de protección del parque natural, y la ley prohibe expresamente la contrucción en esa área.

A pesar de que el propio ayuntamiento haya realidado estas graves acciones ilegales, la destrucción sigue en marcha, y propone un plan para urbanizar el vecino sector MR-10, con torres de edificios a 250 metros de las dunas de La Marina, provocando la pérdida de todo el valor de este enclave natural, una de las pocas zonas todavía vírgenes del litoral valenciano.

Mientras ocurre todo esto, los propietarios de las nuevas viviendas se van instalando ilegalmente en la urbanización que carece de licencia de fin de obras.

Toda esta urbanización ya dibujada en el paisaje transgrede todos los límites de lo legal y lo moral, aunque no es más que el reflejo de la corriente de pensamiento actual basada en el crecimiento económico y urbanístico ilimitado.

Y en esta gran batalla entre la legalidad, la naturaleza y la decencia, los colectores de aguas residuales de las nuevas urbanizaciones estallan, y la mierda de los nuevos vecinos comienza a transformar el dibujo en una gran mancha negra. Se trata de mierda ilegal, mierda que nunca debería haber estado ahí, y que ahora nos salpica a todas en la cara.

Lamentablemente estos conflictos no se reflejan en los periódicos, que siguen jugando con el Ayuntamiento a definir la "sostenibilidad" declarando cosas como:

"Éste es un ejemplo de que es totalmente compatible el desarrollo urbanístico con la sostenibilidad medioambiental"

Pretenden pintar este atentado a la naturaleza de color verde, en un intento de maquillar este desmán ecológico.

Suponemos que tanto los políticos de un bando como el de otro todavía no han comprendido que no existe el crecimiento sostenible, el crecimiento es incompatible con la sostenibilidad. Eso no es sostenibilidad ambiental, no, no, no y no.

Concentrar 1600 viviendas en torres de edificios para no arrasar el suelo no es ser sostenible. Es construir sin límite dentro y fuera de la ley. Podeis seguir construyendo, pero no lo llaméis sostenibilidad

La sostenibilidad es poder pasear por la playa sin sentir que estás en un centro comercial, rodeado de edificios, coches y contaminación

Todas nosotras, que vemos como día a día la riqueza de nuestro paisaje se va desenfocando en nombre de la sostenibilidad y perdiendo en la memoria de nuestros padres y abuelos, nos preguntamos si alguna vez los niños del futuro podrán conocer un planeta tan bello como el nuestro, el actual, no el que no pretenden construir.

Es cierto que esta destrucción da dinero, los vecinos y propietarios lo saben muy bien. Pero... ¿A que precio?

¿Es necesario construir tantas viviendas?
¿Cuantas viviendas hay vacías en La Marina?
¿Cuantas viviendas hay vacías en las urbanizaciones vecinas?
¿Podrán aguantar nuestras infraestrucuras el peso de una urbanización de 4000 personas?
¿Que tipo de pueblo queremos contruir?
¿Estamos dispuestos a perder nuestra propia identidad?
¿Vamos a abandonar a los vecinos mayores que van a perder sus casas?
¿Nos acabaremos sintiendo extraños en nuestra propia casa?

¿Se podrá seguir viendo el Mar desde La Marina?


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Por todo ello, exigimos:

Respeto a a las Viviendas existentes - Según las Bases que propone el Ayuntamiento para el desarrollo de los diferentes sectores, se derribarían 70 casas en las que actualmente viven familias, muchas de ellas personas mayores y en otros casos jóvenes que han elegido vivir en La Marina y no tienen medios para hacer frente a una vivienda.

Derribar estas viviendas supondría también para La Marina una gran pérdida de su identidad, pues muchas de ellas son centenarias casas tradicionales del Campo de Elche y merecerían una especial protección

Los habitantes de La Marina estamos en nuestro legítimo derecho a elegir dónde y cómo queremos vivir, así como a defender nuestras tierras y casas de un desarrollo urbanístico a nuestro juicio abusivo. También consideramos que deberíamos tener prioridad ante otros propetarios que han adquirido terrenos recientemente con un objetivo puramente especulativo.

Creeemos firmemente que es nuestro derecho respetar todas las viviendas existentes.

Desarrollo sostenible - El desarrollo urbanístico planteado sólo en los tres sectores supondría triplicar el número de viviendas que existen en la actualidad. Esto significa forzar un crecimiento poco natural del pueblo, el cual consideramos se debería realizar a partir del casco urbano, con el consiguiente desarrollo de infraestructuras, servicios de agua, saneamiento, transporte, comunicación, sanidad y educación. Mención aparte es el gran problema de la escasez de agua, que no parece que se haya tenido en cuenta.

Por otro lado, exigimos que si el desarrollo ha de darse, que sea sostenible y respetuoso con el pueblo de La Marina, último reducto prácticamente virgen en la Comunidad Valenciana y quizás uno de los pocos que queden en toda la franja mediterránea. Éste desarrrollo sólo puede ir acompañado de un estudio de impacto ambiental serio que garantize su protección

Revisión del Plan General - Por todo lo anteriormente expuesto, creemos necesaria una modificación del Plan General (PGMOU) del 25 de mayo de 1998, donde se revisen y reduzcan los coeficientes de edificabilidad.

En el sector MR-10, por ejemplo, se ha ampliado de tal manera la línea límite de edificación desde el mar que la orden resultante conlleva la construcción de bloques de viviendas de 4 y 5 plantas. Sólo en este sector se prevén unas 1600 viviendas.

La construcción de edificios no nos parece una solución viable al desarrollo urbanístico de La Marina, ya que no es ni ambiental ni visualmente aceptable en este entorno privilegiado.


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Sabias que...

El informe Destrucción a Toda Costa de Grenpeace situa a La Marina como una de las "zonas más amenazadas" del litoral.

La asociachion AHSA exije el cambio de calificación al MR 10 para convertirlo en suelo no urbanizable de especial protección.

La Marina cuenta con los últimos metros de playa sin urbanizar de la Comunidad Valenciana

Una de las propietarias con más terrenos es la esposa del registrador de Elche, los compró poco antes de que se publicara en el BOE que era suelo urbanizable.

Las dunas de La Marina se encuentran protegidas por la Unión Europea dentro del Lugar de Interés Comunitario (LIC)

Sólo en el sector MR-10 se planean construir más de 1600 viviendas ¡Vamos a triplicar la población de La Marina!

La ONU alerta de la especulación urbanística «desenfrenada» en España, la más grave de Europa

La medida número 41 de las promesas electorales del actual alcalde Alejandro Soler fue: "Impulsar el desarrollo sostenible en la Marina"

Algunos vecinos de La Marina piden en nombre del desarrollo sostenible que en su pueblo se construyan urbanizaciones.

En San Fulgencio habían censados en 2006 9.597 vecinos, de los cuales 2.500 eran españoles, ¡Sólo la cuarta parte!

Los promotores reconocen que se construyen el doble de viviendas de las necesarias.

La Marina reclama un orden lógico en el crecimiento de la pedanía

El edil Manuel José Botella, afirma que este desarrollo «no cumple la ley» y es «un atentado ecológico».